Un camino de mil leguas empieza con un paso
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Entre ustedes hay quienes piensan: «Por más que siga con eso no pasa nada dramático, es aburrido, y por eso no puedo seguir»; pero en realidad es justo al revés.
Precisamente más allá de repetir con constancia lo que parece aburrido es donde espera el cambio dramático.
Discierne la verdadera identidad de la resignación y del tedio que han echado raíces en tu corazón y crecen frondosos como la mala hierba.
Y, sobre esa base, la manera de arrancarlos desde la punta de la raíz es repetir sin descanso la respiración profunda.
También puede decirse que es un método para mejorar el suelo del corazón.
Por poner una comparación: es precisamente en un suelo del corazón con mal drenaje donde crecen fácilmente los pensamientos negativos.
A la inversa, cuando el suelo del corazón llega a estar bien drenado, los pensamientos negativos pierden su morada y ya no pueden vivir en tu corazón.
Dicho de manera sencilla, el estado mental de quien mantiene una respiración profunda es este: deja de enfocarse en las cosas pequeñas y de darles vueltas y más vueltas por cada nimiedad, y llega a ver todo con amplitud de miras, con optimismo, con actitud positiva y constructiva.
Siempre te estoy animando para que puedas tener un corazón así.
Así que pruébalo.
Se dice que «un camino de mil leguas empieza con un paso», ¿verdad?
Si valoras cada paso que das bajo tus pies, sin falta puedes lograr grandes cosas.
Porque todo ser humano tiene posibilidades infinitas.






