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Para abrir la era del encuentro con las estrellas

El camino para vivir como humanidad divina

Voice of Space Brothers

El método para romper el propio caparazón, para quien no puede salir del caparazón que él mismo creó y no encuentra salida (primera parte)

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★Reconozcamos primero nosotros mismos nuestra propia grandeza y nuestro propio valor

Esto se puede decir de cualquiera: no hay que encerrarse en el propio caparazón y quedarse en ideales dibujados en una o dos dimensiones.

Lo cual significa tener la determinación de vivir a fondo la tercera dimensión.

Las personas están hechas de tal modo que, si no aprenden, dentro de un mundo tridimensional donde se mezclan lo bueno y lo malo, a rozarse y chocar unas con otras y aun así armonizarse, cooperar y, al final, realizar las cosas, no pueden crear mundos de dimensiones superiores, como la cuarta, la quinta y más allá, ni hacer evolucionar su conciencia hacia ellos.

Y la persona a la que le cuesta relacionarse con los demás y no puede reconocer de corazón la grandeza y el valor de la humanidad entera, antes de eso, para empezar, no puede reconocer su propia grandeza y su propio valor.

En realidad, antes de evaluar a los demás de una manera u otra, lo más importante es reflexionar primero sobre uno mismo.

Además, esa persona, antes de disfrutar de la sensación de plenitud de estar viva, tiene que recordar la sensación real de que vive porque se le da vida.

Si lo logra, entra en ese estado que se describe como «con solo estar vivo ya se ha ganado todo», y ya no puede evitar dar gracias por vivir recibiendo la vida.

★Sintamos de verdad el valor de poder volver a empezar cuantas veces haga falta, con cuerpo físico, en este mundo

Cuando uno no puede reconocer el valor de su propia existencia, puede que todavía no haya recordado lo más básico de todo: la gratitud a la vida.

Que se le dé vida significa que puede seguir existiendo en el cuerpo físico precisamente porque es una existencia necesaria para este mundo.

Creo que ya lo dije antes, pero también el momento en que una persona parte de este mundo lo observan las Deidades Guardianas, velando por el camino del alma, como el mejor momento para esa persona.

Precisamente por eso, conviene contemplar muy, muy bien lo valioso que es poder seguir estando así, ahora, en un cuerpo físico.

En el otro mundo hay muchas personas que, aunque quieren nacer, no pueden, y esperan a que los dioses del mundo celestial les den permiso para reencarnarse en un cuerpo físico.

¿Por qué todos desean reencarnarse en un cuerpo físico? Porque, antes que quedarse en el otro mundo sin que su conciencia evolucione, nacer en un cuerpo físico permite purificar el karma con mucha más facilidad.

Como en el mundo físico el flujo del tiempo es lento, lo que se piensa no se hace realidad enseguida como en el otro mundo, y por eso es fácil rectificar entre el momento en que se piensa y el momento en que se hace realidad.

Por ejemplo, aunque uno piense de alguien «¡maldito!», en este mundo no le pega enseguida, ¿verdad?

Pero en el otro mundo, en el instante en que se piensa, eso toma forma enseguida.

Este mundo todavía no ha llegado a ese punto, pero también eso se está acelerando poco a poco con la espiritualización de la Tierra.

Aun así, pulir el alma en este mundo sigue siendo mucho más fácil que ir al otro mundo.

También la persona que tiende a encerrarse en su caparazón por miedo a relacionarse con la gente, si piensa en el otro mundo, seguramente sentirá calar en su corazón lo valioso que es poder volver a empezar muchas veces en este mundo.

En esos momentos, antes de pensar cómo son o dejan de ser los demás, conviene darse cuenta con suavidad de que uno todavía no puede reconocer su propio valor. (Continúa en la próxima entrega)

 

El camino para vivir como humanidad divina

Los mensajes de este blog, reordenados por temas en una serie de libros.
La serie se publicará volumen a volumen.

Angelusbell

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Los vídeos se irán publicando poco a poco.

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