La importancia de la educación de la vida (primera parte)
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★Lo que hay que enseñar a los niños antes que ninguna otra cosa
A los niños pequeños, más que enseñarles ciencias difíciles, hay que enseñarles la ley de la vida y guiarlos para que la sepan usar.
Para ello, lo mejor es sustituir la asignatura de «moral» por la de «vida», y preparar un entorno en el que los niños conozcan qué es la «vida», aprendan a usarla y puedan realmente manifestarla ellos mismos en sus pensamientos, palabras y actos.
Si lo que se enseña sobre esa base es la «formación intelectual» de «lengua», «aritmética», «ciencias» y «sociales» fundada en la ley de la gran armonía de la vida, y una «educación física» que guía a asentar en el cuerpo el impulso vital del alma, entonces todos los niños, sin necesidad de ningún esfuerzo especial, crecerán hasta ser adultos que pueden vivir haciendo brillar la luz de la vida en el espíritu y el cuerpo físico.
Si la lengua no es mera lingüística, la aritmética no es mera matemática, las ciencias no son mera química o física, las sociales no son un aprendizaje del mundo limitado al mundo material, y la hora de educación física es un tiempo que estimula la manifestación de la fuerza vital y promueve el desarrollo del cuerpo y la mente, entonces todo el tiempo que pasen en la escuela se volverá alegre para ellos, y la evolución de la conciencia de cada uno de ellos se transformará en algo que se realiza de forma espontánea.
Visto desde ese punto de vista, se puede decir que a la educación escolar que ha habido hasta ahora en la Tierra le faltaba el punto de vista de la «educación de la vida».
En la Tierra, no son pocas las personas, sin distinción de edad ni sexo, que están a punto de perder de vista la importancia de la vida, ¿verdad?
Por eso, en todas las épocas, los incidentes y los escándalos no han dejado de producirse.

Para realizar semejante reforma educativa hace falta una reforma social integral que involucre incluso al Estado, así que, aunque con la fuerza de una o dos personas no se pueda hacer nada de inmediato, si tú, como apoyo a la educación escolar, guías así en casa a tus hijos, verás con tus propios ojos cómo el afán de superación de los niños se desarrolla a ojos vista y cómo crecen por sí mismos.
Quisiera de verdad que activaran en los niños esa motivación activa capaz de dar vida a la vida de todos.
Los adultos deberían haber aprendido de su propia experiencia que, por mucho estudio pasivo que no da vida a la vida se haga, el corazón no crece.
Si tú mismo tenías desde el principio una actitud activa hacia el aprendizaje, ponte en el lugar del otro y piensa por qué la actitud de los niños hacia el aprendizaje tiende a volverse pasiva.
Con motivaciones como «para ascender cuando salgas a la sociedad» o «para ser un ganador en la vida», difícilmente se llega al corazón de los niños de hoy.
¿Por qué? Porque los niños que nacen en esta época son, muchas veces, Deidades de alto rango que han nacido para convertir la Tierra en un planeta espléndido.
Ellos, a menudo, perciben que los adultos también están buscando la verdadera felicidad, por eso son muy hábiles para abrir un camino propio que no sea la forma de vida ya hecha que los adultos les imponen. (Continúa en la próxima entrega)






