Una forma de vivir dentro del nuevo entorno vibratorio
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★Los cambios que acompañan al relevo de la galaxia madre
¿Les había contado alguna vez algo así?
Que la galaxia del sistema solar no da vueltas y vueltas en el mismo sitio dentro del espacio, sino que es como una gigantesca nave espacial que navega a una velocidad tremenda por el infinito espacio del gran universo…
Y las galaxias, vistas desde la galaxia más periférica, tienen su galaxia madre, y esa galaxia tiene a su vez su galaxia madre, y esa galaxia tiene otra vez su galaxia madre, y así, en una estructura anidada de miles de niveles; y si se remonta por las galaxias madre, en lo más profundo está la estrella central del gran universo.
Antes hablé de que la estrella madre había cambiado, ¿verdad?
Aquello es un evento del curso del universo que se produce dentro de este movimiento.
Y como cada una de las galaxias dispersas por el universo viaja por el espacio, como dije antes, según el momento, la galaxia madre cambia.
Se puede decir que la espiritualización del mundo de la Tierra que está en marcha esta vez tiene también un aspecto que se logra gracias a que, por ese relevo de la galaxia madre, cambia el entorno vibratorio del propio sistema solar.
Lo que en el mundo de ustedes se dice de «como la Tierra ha entrado en el cinturón de fotones, pasa esto o aquello» se refiere a este cambio de vibración.

★Vivamos orientados a la independencia, concentrados en la evolución de la conciencia
Pero, cuando el pensamiento queda demasiado atrapado solo en esas cosas, hay una tendencia a tomarse a la ligera lo esencial, la evolución de la conciencia, así que en ese punto hay que tener mucho cuidado.
¿Qué quiere decir esto? Que solo con el cambio de la vibración del universo la espiritualización del mundo de la Tierra no se completa.
Quien tiene la clave de la culminación del mundo de la Tierra es la conciencia de la humanidad de la Tierra.
Más que esperar cambios de factores externos, fuera del cuerpo físico, es mejor dedicar ese tiempo a pulirse y profundizarse a uno mismo.
Y lo mejor en ese caso es, sin dar vueltas a unos y otros pensamientos, fundir el corazón en el gran océano de la vida.
Aunque, si tienen la seguridad de no apegarse a los pensamientos que emiten, pueden esperar con mucha ilusión los cambios sagrados que les llegarán.
Pero como en este caso el nivel de expectativa es completamente proporcional al propio esfuerzo y dedicación, al fin y al cabo, lo bueno es no dispersar los pensamientos entre el pasado y el futuro, sino pensar «son precisamente los pensamientos, palabras y actos de ahora los que dan vida al pasado y crean también un futuro luminoso», y pasar los días volcando todas las energías en una forma de vida que aprovecha el ahora hasta el final.
El protagonista que lleva a su culminación el mundo de las estrellas no son las Deidades Universales, ni la galaxia madre, ni la estrella madre, sino la conciencia de las personas que viven en esas estrellas.
Esto no hace falta pensarlo de manera nada difícil.
Quienes crean la vida de ustedes son ustedes mismos, y ni los padres ni los adultos de alrededor la van a vivir en su lugar, ¿verdad?
Como es lo mismo, no se limiten a esperar la ayuda del entorno; avancen con sus propios pies, aunque sea un paso o dos.
Rezar «dame el valor para ello» está bien, así que, en todo caso, concéntrense en los pensamientos, palabras y actos para hacer evolucionar la conciencia.
El nuevo entorno vibratorio en el que ha entrado el sistema solar, incluida la Tierra, será el mayor aliado de esas personas.






