Ante la época de culminación del mundo de la Tierra: la evolución de la conciencia y los poderes místicos (3/4)
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(Continuación de la entrega anterior)
★Quisiera que fueran personas capaces de descubrir la divinidad en todo
Por eso, como siempre digo, lo bueno es creer que la propia esencia es la divinidad y vivir desplegando la esencia de la vida que llevan dentro.
Porque quien ha podido reconocerse de verdad como un ser divino, de forma natural llega a poder reconocer que la esencia de las demás personas también es la divinidad.
Si la conciencia del territorio divino que está en la fuente de la propia vida se manifiesta en la mente superficial, como ese es el mismo lugar que hay en el fondo de la conciencia de todas las personas, uno llega a reconocer su propia divinidad como algo natural, y, exactamente de la misma manera, llega a poder ver también la divinidad de las demás personas.
Por eso, qué piensan los demás en su interior (los pensamientos superficiales del karma) es algo que da igual saberlo o no.
Porque basta con poder tener esa manera fundamental de ver las cosas de «reconocer la divinidad en la esencia de todo».
Aunque se entienda el bullir del karma del otro, si no se ve la divinidad que hay en el fondo, no tiene sentido, ¿verdad?
La persona que desea esas cosas tiende a que su conciencia se quede en el mundo de la oposición dualista y a que su pensamiento se altere ante lo que no encaja con sus emociones, y por eso a veces emite pensamientos desarmónicos sin darse cuenta.
Y de esa persona se puede decir que «precisamente ese movimiento del pensamiento de interesarse por los movimientos del ego y del karma demuestra, sin querer, que su corazón se queda en ese nivel de conciencia (la esfera vibratoria del karma)».
Con solo que aflore la divinidad que hay en el fondo de la vida, cualquier clase de karma y de ego va desapareciendo.

Cuando el sol sale por el cielo del este, la luz penetra en el mundo de oscuridad que estaba en plena medianoche, todo alrededor se va iluminando, y la oscuridad que hasta hace poco dominaba el espacio desaparece sin dejar rastro, ¿verdad?
De la misma manera, lo bueno es que todos hagan resplandecer su propio corazón con la luz de la vida, manifiesten esa luz en sus pensamientos, palabras y actos, y que tú mismo te conviertas en el sol que ilumina el mundo de tinieblas.
Para eso, lo primero de todo es conocer qué es la vida que te mueve.
Sobre esa base, serenar la conciencia para conocer qué clase de existencia eres.
El método para ello es lo que siempre digo: «profundizar la respiración habitual».
Hacer alguna técnica de respiración un poco especial durante el día también está bien, pero más importante que eso es la respiración del resto del tiempo, ese noventa y tantos por ciento.
Precisamente por eso quisiera que dieran importancia a profundizar la respiración de todos los días.
Porque que la respiración habitual sea superficial se debe a que el nivel de conciencia que esa persona puede usar es superficial.
Explicando concretamente por qué es así: como solo puede acceder a los recuerdos adheridos al cerebro físico y a la esfera vibratoria más cercana al mundo físico dentro del territorio del subconsciente, se puede decir que su nivel de conciencia es superficial. (Continúa en la próxima entrega)






