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Para abrir la era del encuentro con las estrellas

El camino para vivir como humanidad divina

Voice of Space Brothers

Sobre el aprendizaje de la creación del destino a través de la expresión de la voluntad (3/5)

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(Continuación de la entrega anterior)

★Diversos ejemplos sobre cuándo hace falta consideración y cuándo no

Los momentos en que hace falta consideración son aquellos en que el ideal que uno piensa «quiero hacer esto» o «ojalá fuera así» trae claramente desarmonía a uno mismo y a los demás.

Por ejemplo, por poner un caso extremo, cuando tiene su origen en un pensamiento egoísta como «mis padres son unos pesados insoportables, así que quiero deshacerme de ellos».

Eso es algo que claramente no se debe hacer, y se entiende que es una situación en que hace falta consideración, ¿verdad?

Y los casos en que no hace falta consideración son, por ejemplo, cuando uno quiere realizar el ideal que dibuja en su pensamiento, como «quiero ir a aquella escuela (lugar) a estudiar para cumplir mi sueño».

Los pensamientos que surgen en la mente cuando se tiene un deseo así, como «si digo o hago esto, puede que mis padres se entristezcan», «puede que se opongan», «entonces, ¿será mejor hacer caso a mis padres y sellar mi sueño?»…, eso es precisamente la consideración innecesaria.

Visto objetivamente, en los sentimientos de los padres que se entristecen o se oponen en esos casos, si se observa a fondo su realidad, muchas veces se mezclan la inquietud y el ego de los propios padres.

Que los padres se entristezcan o se opongan en esos casos, aunque sea «por pensar en su propio hijo», puede acabar, como resultado, cortando de raíz el brote del sueño del hijo.

Por eso, en esos casos, el hijo, aunque tenga que sacudirse la oposición de los padres y el hechizo de diversos pensamientos emocionales, puede dar el paso hacia el camino para realizar su propio sueño.

Eso sí, siempre bajo su propia responsabilidad.

Si en cuanto surge un problema se culpa enseguida a los demás, si se tiene la actitud de «yo voy a cumplir mi sueño sin esfuerzo», o si se piensa seguir dependiendo de los padres para absolutamente todo, entonces es otra historia.

Y en esos momentos, desde la posición de los padres, aunque con la salvedad de «si el sueño de ese hijo se basa de verdad en una espiritualidad independiente», si de verdad piensan en el futuro de su hijo, por muchas dificultades que vean más adelante, creer en las posibilidades de la vida que ese hijo lleva dentro, despedirlo y velar por él es, se puede decir, la figura del amor original tal como debe ser.

Además, por poner un ejemplo completamente distinto: si un empleado de una empresa propone algún proyecto y quiere realizarlo, en la mayoría de los casos escribe un plan, pasa por diversos trámites dentro de la empresa, y solo entonces el proyecto se pone en marcha, ¿verdad?

La mayoría de la gente, como el ánimo y el esfuerzo que requiere ese primer proceso no son cosa fácil, aunque dibuja en su pensamiento el ideal de «habría que hacer esto, habría que hacer aquello», se queda consumiéndose sin llevarlo a la acción; pero en medio de eso, las personas cuyo valor sobresale un poco intentan pasar a la acción.

En ese momento, si uno se deja doblegar una y otra vez por los reproches del jefe o la oposición de los compañeros, no puede hacer avanzar las cosas, ¿verdad?

También en casos como ese hay momentos en que hace falta consideración con el entorno y momentos en que no.

Los momentos en que hace falta consideración son aquellos en que el motivo inicial por el que se propuso el proyecto tiene su origen en el ego, como «voy a mejorar mi posición» o «mientras a nuestra empresa le vaya bien, lo demás da igual».

Por el contrario, los momentos en que no hace falta consideración con el entorno son aquellos en que se puede creer que el proyecto es de verdad útil para la empresa y para la sociedad, y en que se tiene la convicción, capaz de convencer a las personas de alrededor, de que sirve a la sociedad y a la gente y también beneficia a la empresa a la que uno pertenece.

En esos momentos, lo bueno es mostrar concretamente los fundamentos de ese ideal y avanzar con decisión hacia el éxito del proyecto, sin dejarse amedrentar por la oposición ni los obstáculos de nadie. (Continúa en la próxima entrega)

 

 

El camino para vivir como humanidad divina

Los mensajes de este blog, reordenados por temas en una serie de libros.
La serie se publicará volumen a volumen.

Angelusbell

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Los vídeos se irán publicando poco a poco.

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