El exterior es el interior y el interior es el exterior (1/8)
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★Definición de «el exterior es el interior y el interior es el exterior»
En muchos casos, para la gente de la Tierra el mundo visible es el todo del todo, y casi nadie reconoce la existencia real de otros mundos.
Por eso, de entrada, aunque se hable de exterior e interior, la mayoría piensa «¿y eso qué es?».
Ustedes, que aspiran a la evolución de la conciencia, incluso en medio de ese ambiente, en su mayoría lo entienden vagamente, más o menos así: «el exterior es el mundo que se ve y se percibe con los cinco sentidos, y el interior es el mundo de la profundidad dimensional que está dentro del corazón, ¿no?».
Pero, aun diciéndolo así, sigue siendo algo vago, y parece que muchos se quedan en un reconocimiento nebuloso, con la sensación de entenderlo y no entenderlo, de no entenderlo y entenderlo; así que hoy voy a hablar de algo que disipe esa niebla del reconocimiento.
Primero de todo, voy a definir «el exterior es el interior, el interior es el exterior»; a grandes rasgos se divide así.
- El reconocimiento hacia fuera de los cinco sentidos (el mundo físico) y el reconocimiento hacia dentro del corazón: el reconocimiento de los diversos mundos de estratos dimensionales que se despliegan en el fondo de la conciencia superficial
- El mundo fuera del cuerpo (el mundo visible a los ojos físicos) y el mundo dentro del cuerpo: el interior del cuerpo humano, constituido por huesos, músculos y las diversas células del cuerpo (simplemente, los fenómenos que se despliegan fuera y dentro del cuerpo físico)

¿Se entiende?
Quien no lo entienda, que siga leyendo traduciéndolo a palabras que le resulten fáciles de comprender.
Si se clasifican en una palabra, se puede decir que son el «exterior e interior» en el reconocimiento subjetivo y el «exterior e interior» en los hechos objetivos.
El «exterior e interior» en el reconocimiento subjetivo es lo que esa persona percibe a través de los cinco sentidos de la conciencia superficial, y es una clasificación en la que pesa más el hecho de reconocer o no que el hecho en sí.
Un ejemplo fácil de entender: hay personas a las que les cuesta encontrar lo que buscan, ¿verdad?
Cosas que hacen pensar a los de alrededor «está tan cerca, ¿cómo no se da cuenta?»…, por ejemplo, alguien que, con las gafas puestas en la cabeza, va diciendo «las gafas, las gafas, ¿dónde están mis gafas?».
En esos casos, como el pensamiento no reconoce algo que en realidad está ahí, para esa persona es como si no existiera, y solo cuando se da cuenta de que «está» puede reconocer por fin «¡ah, aquí estaba!».
En cambio, los hechos objetivos son los hechos objetivos que existen con certeza como fenómenos, piense lo que piense o no piense el ser humano; son todos los fenómenos que existen realmente, independientemente de que haya o no, o de lo grande o pequeño que sea, un campo de visión estrecho de la conciencia hecho de ideas preconcebidas y creencias. (Continúa en la próxima entrega)






