La manera de ver el mundo de la humanidad divina (primera parte)
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★La manera de ver el mundo de la humanidad divina
En este periodo final de la civilización material, para que el mundo de la Tierra, que jadea bajo toda clase de agotamientos y males, se desarrolle hasta ser una estrella verdaderamente divina de civilización de las Deidades, abierta de verdad al mundo del universo, no hace falta discutir que la Chispa Divina de cada una de las personas de la humanidad de la Tierra es imprescindible.
Y para ello puede decirse que recae un peso muy grande sobre la capacidad de percepción de ustedes, la humanidad divina, que, adelantándose al resto de la humanidad, ya han recordado y están manifestando la divinidad original del ser humano.
Nunca, ni una sola vez, hemos hablado de cosas sin importancia o triviales, pero lo que queremos transmitir hoy es también una charla muy importante; así que hoy, desde el punto de vista de «la manera de ver el mundo que deben poner en práctica quienes, adelantándose a la humanidad, han logrado o están logrando la Chispa Divina», hablaremos de modo que puedan establecer la visión del mundo del reino divino.
Sobre el principio por el que las personas crean su destino ya hemos hablado repetidas veces, ¿verdad?
La charla de hoy es la otra cara de aquellos contenidos, y también conduce a asentar en el mundo de la Tierra una visión correcta de la vida, así que queremos que la hagan suya sin falta y ayuden a que la verdad de la vida impregne todo el ámbito de la conciencia de la humanidad entera.
¿De acuerdo?
Entonces, ante esta sencilla pregunta: «¿Por qué la humanidad de la Tierra hasta hoy, aun sabiendo que, como ideal, bastaría con crear un mundo en el que todos vivan en armonía, no ha podido hacerlo y se ha pasado el tiempo en maniobras encarnizadas llenas de intrigas y, al final, en confrontaciones y conflictos?», ¿hay alguien que pueda responder desde el punto de vista de la verdad de la vida?

★El verdadero papel de la humanidad
Es porque, entre los múltiples y diversos seres vivos que existen en el mundo de la Tierra, no se había definido con claridad el verdadero papel de ustedes, la humanidad, cuya vida se distingue como humana.
Ante todo, incluso para las personas en posición de guiar a los demás, como los eruditos, los políticos o los religiosos, todavía no había llegado el momento oportuno de conocer la verdad de la vida, y por eso la educación sobre la vida no se ha difundido por todo el mundo de la Tierra.
Pero no queremos que malinterpreten este punto: hacer un balance del pasado diciendo quién fue el malo o qué estuvo mal no sirve de nada y no tiene sentido; no estamos hablando de esto para convertir a nadie en villano.
Lo que hemos transmitido es simplemente un hecho.
Solo fue así porque el momento oportuno no había llegado; nadie fue malo ni nada estuvo mal.
Ahora bien, sobre el verdadero papel de la humanidad: la humanidad es un ser vivo al que se le ha dado el papel de crear y edificar, en la estrella donde habita, como representante de la conciencia de la fuente del universo que creó todo el universo, el mundo que la gran fuente de todo pretende crear.
En el fondo de la vida de la humanidad mora la sabiduría infinita que creó todo el universo, tan amplia y profunda que parece infinita, inmensamente vasta.
Aunque se investigue en detalle a todos los seres vivos, no hay ningún otro ser aparte de la humanidad que tenga el papel de esa fuerza creadora, y precisamente por eso los antiguos chinos llamaron a la humanidad «el señor de todas las cosas». (Continuará)






