Dentro del proceso de la evolución creadora (primera parte)
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★Vivir con un ánimo positivo
Feliz es la persona que vive de una manera en que puede sentir una alegría suprema en las cosas que pulen su cuerpo y su mente hasta que relucen y profundizan su espiritualidad interior.
Porque eso es elevar la capacidad de metabolismo y mantener la juventud del corazón y el cuerpo, es también poder estar en una conciencia inocente, es también el secreto para estar en una situación en que la alegría y la gratitud no se agotan, hace que las infinitas posibilidades que tiene la vida se desplieguen en uno mismo, y es también la fuerza de conciencia suprema que no retrocede en el camino de la evolución y la superación.
Por ejemplo, en el caso de las mujeres, salvo cuando están agotadas por la vida, todas tienen, incluso cuando ya son abuelas, el deseo de ser bellas, ¿verdad?
Y por eso se maquillan, se tiñen el pelo o cuidan el peinado, se arreglan cambiando de ropa una y otra vez, se ponen accesorios o practican el antienvejecimiento, ¿no?
Esas personas, aunque depende del grado, brillan todas.
También hay quien piensa «quiero llegar a dibujar bien», «quiero llegar a cantar bien», «quiero mejorar más en mi afición», y quien es entusiasta en el trabajo puede que piense «quiero llegar a obtener más resultados en el trabajo que hago ahora».
Así, si se sigue albergando el deseo de «quiero ser mejor», «quiero mejorar tal cosa», y se practica con constancia, se pueden sentir resultados, aunque sea poco a poco, obtener ahí una sensación de logro, de satisfacción, de felicidad y de plenitud, y la conciencia se dirige cada vez más en la dirección de llevarlo hasta el fondo, ¿verdad?
En la raíz de eso está la manera de usar la conciencia.
Como la conciencia es la fuerza central que crea el destino, es importante emitirla (usarla) de la manera más positiva posible.
Quien tiene el hábito de pensamiento negativo de rendirse o cansarse enseguida siente que nada sale como desea, y a veces empieza toda clase de cosas y las deja a medias, ¿verdad?

★Las dos formas de vida del pensamiento positivo
Al contrario, quien tiene como hábito el pensamiento positivo, acumulando experiencias de cumplir sus deseos y esperanzas, camina por una vida cada vez más plena.
¿Por qué surge esa diferencia en la manera de ser? Porque la energía de conciencia que emite cada persona condiciona el destino de cada individuo; pero son pocas las personas que captan con claridad esa verdad y viven agarrando con fuerza en sus manos las riendas de la conciencia.
Hay una palabra de verdad muy simple y cruda: «si crees que puedes, puedes; si crees que no puedes, no puedes»; según la conciencia sea positiva o no, el destino de mañana, de pasado mañana y del futuro más allá aparece con una diferencia tan grande como la que hay entre el cielo y el barro.
Por eso digo «conviene usar la conciencia de manera positiva».
Y entre los poseedores de pensamiento positivo también hay varios tipos, que a grandes rasgos se dividen en dos maneras de ser.
Una es la persona que lleva bien las cosas con un pensamiento positivo vago; la otra es la persona que dibuja constantemente en el corazón una imagen concreta y la hace realidad.
Cuál es mejor conviene elegirlo tomando como referencia cuánta inocencia sin malicia (sin pensamiento negativo) despliega uno ahora.
Si crees que ahora vives con inocencia, con solo albergar en el corazón un deseo o una esperanza vagos (un estado en que hay una confianza absoluta en la vida y se considera natural que todo mejore, así que no hace falta concentrar el pensamiento a propósito), las cosas marchan bien de forma natural; pero si ahora, frente a tus propias esperanzas y deseos, emites pensamientos que anulan lo positivo con lo negativo, como inquietud o duda, y así cancelas tus propias esperanzas, entonces, también para anular y sobrescribir esas energías negativas, lo bueno es seguir imaginando en el corazón, con toda claridad y nitidez, el estado en que el deseo o la esperanza, más concretos, se han cumplido. (Continúa en la próxima entrega)






