No hace falta conocer la vida anterior (segunda parte)
Publicado el Actualizado el
★Vivir el ahora a fondo: el pasado y el futuro están aquí y ahora
Cuando se tiene el deseo de conocer las vidas pasadas, como acabo de decir, muchas veces el corazón está cansado, así que a veces, al saberlo, uno queda atrapado, al contrario, en el remolino de los vínculos kármicos y el sufrimiento aumenta.
Si te has dado cuenta de que tú actuaste mal, basta con que el tú de ahora cambie de actitud y viva con alegría y con amor profundo; solo con eso basta.
No maltratar ni a uno mismo ni a los demás, no odiar, no guardar rencor, perdonar, y probar a amar.
Y no rendirse enseguida porque una vez no haya salido bien, sino intentarlo muchas veces.
Y si te enfrentas a una situación en la que puedan hacerte daño, huye sin dudar y a toda prisa, y protege tu seguridad.
Porque no hay ninguna necesidad de aguantarlo y aceptarlo pensando que es la liquidación del karma.
No sé si servirá de referencia, pero incluso entre los santos del pasado hay ejemplos de quien, en la última escena de su vida, aceptó el vínculo kármico y fue asesinado, y ahora trabaja en el otro mundo en una gran posición.
Por ejemplo, en el caso de Jesucristo, como tenía lo que hoy se llamaría poderes sobrenaturales, aunque lo crucificaran podría haber escapado fácilmente si hubiera querido, y sin embargo, al final dejó el cuerpo físico en la crucifixión, ¿verdad?
Aquello fue porque, para el desarrollo posterior del mundo de la Tierra, cargar él solo con el karma de la humanidad de aquel tiempo y llevárselo de vuelta al cielo (devolverlo) era el plan desde antes de nacer en un cuerpo físico, y por eso lo ejecutó con entereza.

También Maudgalyayana, que entre los discípulos de Shakyamuni era el primero en poderes sobrenaturales, aun conociendo desde mucho antes la manera en que iba a morir, el día señalado, sabiendo que se acercaba un fanático brahmán armado con una espada que, por rencor hacia la comunidad de Shakyamuni, lo acechaba, siguió sentado en meditación y, en esa misma postura, fue abatido y dejó el cuerpo físico.
Ese estado de ánimo, sin el más mínimo miedo, recelo ni deseo de autoconservación, se puede llamar el corazón de un dios mismo, plenamente entrado en su propia divinidad, y como final de alguien que puede conocer sus vínculos kármicos fue muy admirable, digno de la máxima puntuación.
Esto son historias de santos con una misión especial, y nosotros no queremos que nadie las imite.
Lo que es todavía mejor es borrar y purificar los vínculos kármicos antes de que aparezcan, para que no se manifiesten como destino.
El método para eso es formar el IN que ha sido revelado por la física de la vida cósmica, pero de esto hablaremos en otra ocasión.
Para resumir la charla de hoy: no hace la menor falta conocer la vida anterior para superar las dificultades actuales; vivir este instante presente con sinceridad y actitud positiva es, precisamente, algo así como el examen de recuperación de la vida para el alma, así que basta con concentrar la conciencia en resolver con seriedad los problemas de ahora.
Como en el ahora están condensados y existen simultáneamente tanto el pasado como el futuro, no hay por qué separar el ahora del pasado ni pensar el ahora separado del futuro; cuando sabes que vivir el ahora a fondo es la mejor manera de vivir, superior a cualquier otra, que cambia el ahora y al mismo tiempo hace brillar también el pasado y el futuro, se te asienta la determinación de vivir y puedes andar por la vida con los pies más en la tierra; así que, quien tenga el deseo de conocer sus vidas pasadas, quiero que lea la charla de hoy una y otra vez y pula la fuerza para vivir el ahora hasta el final.
Porque, con solo vivir así, cualquier situación por difícil que sea se transforma, sin falta, sin falta, en la dirección de la esperanza.







