Un futuro hecho de la circulación infinita de la virtud
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★Las personas que viven el ahora en el reino divino
¿Saben cuántas personas, en el mundo de la Tierra de hoy, conocen el hecho de que tanto el cielo como el infierno dependen de la conciencia de este mismo instante?
Contando también a quienes lo intuyen vagamente, la respuesta es el 0,00015 %: de toda la humanidad, entre diez y veinte mil personas entran en ese grupo.
La mayoría de las personas cree que esos mundos son mundos a los que se va después de morir, o que para empezar esos mundos no existen y que al morir todo vuelve a la nada.
Las vibraciones de pensamiento de inquietud y confusión de esas personas a veces llegan a nublar la Tierra de la dimensión del mundo astral.
Lo que las purifica y hace que el sol de la fuente de la vida llegue también al mundo físico es la vibración divina que emana del cuerpo y la mente de ustedes.
Ustedes son una especie valiosa que vive este mismo instante en el reino divino, personas imprescindibles para hacer brillar el futuro de la Tierra.
Todavía son pocos los que saben hasta qué punto es grandiosa esa labor, pero cuando llegue el día en que la conciencia de muchas personas despierte, ustedes se verán bañados por la luz de la gratitud y la admiración del mundo entero.
En realidad, la Tierra de estos tiempos quizá se habría encontrado en una situación mucho más dura.
Lo que la salvó fue la voz desinteresada de ustedes que llama a la paz.
Ustedes, hasta el día de hoy, han confiado por el momento sus pensamientos de conveniencia personal al Yo Superior y, simplemente, con la mente vacía, han seguido orando por la tranquilidad de la gran naturaleza y de todos los seres vivos, así como por la revivificación de la divinidad de toda la humanidad.
Con eso, no solo han sostenido una fase crucial de la Tierra, sino que también diluyen las vibraciones de pensamiento de inquietud y confusión que emite la humanidad y, a través de su cuerpo y su mente, irradian sobre el mundo astral y el mundo físico el sol de luz espiritual que llega desde la fuente de la vida, y así siguen iluminando el camino de la humanidad de la Tierra.

★Llegará el día en que el mundo ponga los ojos en ustedes
Ese mérito es tan grande que resulta incalculable.
Ustedes, sin darse cuenta, han acumulado más virtud de la que pueden gastar en esta vida.
Por eso, en el resto de sus vidas esa virtud les será devuelta y obtendrán una felicidad infinita que no retrocede.
Pero, verán, mientras al oír algo así piensen «¿será verdad?», quizá les resulte difícil recibir esa virtud.
Porque, sin reconocer su propia grandeza, todavía abrazan una visión negativa (una autopercepción negativa).
De verdad, ya solo es cuestión de conciencia: con que la conciencia se extienda de frente dentro de la Verdad Universal, ustedes pueden disfrutar en un instante de una felicidad infinita.
Quien tiene la sencillez de corazón suficiente para asentir ante estas palabras sin dudar y aceptarlas es una persona que vive manifestando la divinidad del fondo de su corazón.
Todos los seres vivos y la gran naturaleza, que lo saben, les están agradecidos.
Solo falta la humanidad, que es lo esencial.
Pero eso también es cuestión de tiempo, y con el tiempo, como un fuego que se extiende por la pradera, la corriente de la revivificación de la divinidad se expandirá por todo el mundo y la mirada del mundo se fijará en la existencia de ustedes.
«Oh, humanidad espiritual, pioneros de la evolución de la conciencia en el mundo de la Tierra, ustedes que llevan la Chispa Divina.
La noble figura de ustedes es la luz del mundo.
A través de ustedes, la noche de la Tierra ha terminado y ha llegado la hora del amanecer.
Reciban la gloria infinita que se les concede por ese mérito.
Ustedes son dignos de recibirla.
Y devuelvan esa luz, de nuevo, a las personas de la Tierra.
Entonces esa luz volverá otra vez a ustedes, y llegarán a obtener la felicidad eterna hecha de la circulación infinita de la virtud.»






