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Para abrir la era del encuentro con las estrellas

El camino para vivir como humanidad divina

Voice of Space Brothers

Lo que cambia a una persona de raíz

Publicado el Actualizado el

★Para impulsar la independencia del alma

Para impulsar de forma activa y espontánea la independencia del alma, como asunto propio y no ajeno, hay una verdad que quien aspira a la evolución de la conciencia debe conocer y asimilar desde el fondo de las entrañas.

Es esta verdad: [una persona no puede cambiar a otra de raíz. Lo único que puede cambiar a una persona de raíz es el corazón de esa misma persona, evolucionado en conciencia].

Dicho de otro modo, tanto que otro te cambie a ti de raíz como que tú cambies a otro de raíz son sueños imposibles, ilusiones; no hay más camino para lograr la evolución esencial que el que cada uno se cambie a sí mismo.

Dicho así de tajante quizá suene muy duro, pero de verdad no hay otro camino, aparte de cambiar por propia voluntad, para construir una vida de armonía infinita sin repetir la desarmonía.

Bueno, cómo decirlo… cuando uno cree haber cambiado apoyándose en algo, o cuando solo ha cambiado la situación superficial, eso no pasa de ser un cambio temporal.

En esos casos, tarde o temprano los hábitos de pensamiento de esa persona, que siguen igual, vuelven a crear en su destino una situación parecida, y se repite la situación de desarmonía.

Dicho al revés, la humanidad, según su propia evolución de la conciencia, puede rehacerse a sí misma como quiera.

Puede rediseñar la vida tal como desee.

Para hacerlo, nunca es demasiado tarde en absoluto.

Cualquiera, evolucionando en conciencia, puede vivir resplandeciendo.

La existencia de una persona así se convierte, además, en luz para quienes la rodean, en una lámpara que ilumina la oscuridad del mundo.

Eso es lo que puede llamarse verdadero cambio, evolución y crecimiento, y el único ser vivo que puede hacerlo es la humanidad.

★La obra del amor hacia los demás

★Sobre el amor altruista de la época del malentendido

La humanidad de la Tierra a veces, pensando en mejorar el destino de una persona cercana, con un sentimiento de aferrarse a un clavo ardiendo, se apoya en otras personas poderosas, en dioses y budas, en alimentos que se consideran buenos para el cuerpo o en objetos que se supone que tienen poder místico, para intentar cambiar a esa persona cercana o hacer que algo la cambie.

Pero el ser vivo llamado ser humano está creado de modo que, haya o no conveniencia propia escondida en ese sentimiento, por mucho que uno se esfuerce en mejorar a sí mismo o a otros, la fuerza para superar de raíz la desarmonía manifestada (enfermedades, desdichas del destino, etc.) está, al final, dentro de la propia persona.

Por eso, en definitiva, no hay otro medio para dar la vuelta a la situación desde el fondo que el que cada uno cambie por sí mismo.

Dicho más claramente, ir sustituyendo los hábitos de pensamiento por la conciencia divina es la fuerza fundamental que invierte (mejora) hacia la felicidad la situación de desarmonía que parece desgracia.

Porque en lo profundo de la desarmonía que aparece en el mundo hay una corriente de actos de pensamiento de toda la humanidad, desde innumerables vidas pasadas hasta el presente, y es también el despliegue de causas y efectos kármicos que aparecen y tratan de extinguirse, igual que la semilla sembrada brota, florece y se marchita.

Y aquí, como punto de atención, señalo «lo que no hay que malentender»: que quien ve de cerca sufrir a un ser querido piense «quiero que mejore» es una expresión de amor extremadamente natural, y eso en sí no está mal.

Pero solo con eso no basta.

¿Qué falta? Si uno no permanece en una conciencia que ve la realidad de «cómo obra el amor», es decir, de qué manera el propio amor actúa sobre la persona amada, y sigue con los pensamientos habituales de hasta ahora, ese amor se deja arrastrar por el sentimiento y concentra la energía de pensamiento en el lado negativo: «qué preocupación», «la situación no mejora nada», «esta persona debe de estar muy mal de tal parte», «quizá no se cure»; y así el sentimiento de amor de «quiero que mejore» no se convierte en el detonante que estimula la normalización de la capacidad de autolimpieza y del metabolismo del otro, y el pensamiento dirigido con buena intención puede, al contrario, dificultar el impulso a su recuperación. Precisamente por eso quiero que envíen ese sentimiento de amor no como preocupación, sino como luz de oración.

Dicho desde otro ángulo (esto de que la energía de pensamiento se concentra en el lado negativo), es como concentrar los rayos del sol en un punto con una lupa y chamuscar el lugar donde da la luz, o incluso, según el caso, prenderle fuego.

Encender fuego donde no lo hay y hacer que se propague es la especialidad de los pensamientos que han olvidado por completo la divinidad.

Este punto es muy importante, así que quiero que lo asimilen muy bien.

¿Por qué lo digo expresamente? Porque lo que acabo de contar conecta con el principio de la creación del destino: [qué movimiento de pensamiento obra, y de qué manera, como energía de creación de la realidad].

Cuando se llega a entender este principio, cualquiera puede usar correctamente la conciencia y hacer revivir en la conciencia superficial la capacidad, que tenía dormida, de guiar hacia el bien el destino propio y el de las personas amadas.

★Sobre el amor altruista de la persona que ha evolucionado en conciencia

Lo que acabo de contar es que el amor que practicaba la humanidad antes de la evolución de la conciencia, al no obrar el amor tal cual como amor sino dejarse arrastrar por el sentimiento, se convertía en energía de apego y a veces no lograba ser un impulso para la recuperación.

Frente a eso, el amor altruista que expresa la humanidad después de lograr la evolución de la conciencia obra, sin dejarse arrastrar por el sentimiento, directamente como amor (la voluntad divina) mismo, y es la activación de una energía que hace vivir de verdad al yo y al otro.

El amor verdadero, la ternura que brota de la divinidad, la energía de la voluntad divina (el amor), cuando alguien sufre o está en una situación desdichada, es una fuerza que da fuerza al alma del otro y lo guía para que pueda salir del estado de desarmonía con su propio esfuerzo espontáneo.

Por eso, también el Yo Superior de cada uno no rescata a la ligera de las dificultades al ser humano que protege, sino que lo guía para que pueda superarlas con su propia fuerza, ¿verdad?

Y así, nunca interviene directamente en la creación del destino de la humanidad que vive en el mundo manifestado, sino que respeta la voluntad espontánea para que el ser humano guíe hacia el bien su propio destino mediante sus propias acciones.

281023

★Cambiarse a uno mismo

Por último, confirmemos de nuevo lo que significa cambiarse a uno mismo, no a los demás.

La verdad de que [nadie puede lograr que otro lo cambie de raíz; lo único que puede cambiarlo a uno es la propia acción por la activación de la voluntad espontánea], ¿ya la has asimilado y comprendido?

Aunque se diga en pocas palabras «cambiarse a uno mismo», visto superficialmente hay muchas cosas.

Por ejemplo:

  • Me enfermé (me lesioné) → quiero curarme, quiero sanar
  • Las relaciones humanas no van bien → quiero vivir en armonía con los demás
  • Lo perdí todo en un cataclismo → quiero recuperar al menos la vida de antes
  • La vida es dura → quiero prosperar materialmente
  • Soy estrecho de miras, impaciente → quiero ser alguien capaz de perdonar
  • Mis hábitos de pensamiento son pesimistas → quiero adquirir una conciencia optimista
  • No puedo confiar en los demás → quiero ser una persona abierta
  • Solo puedo juzgar a mí mismo y a los demás por la superficie → quiero ser alguien que vea lo profundo

etcétera; según la persona, habrá muchos más «yo» que quiera cambiar.

Y la cuestión de fondo de cambiarse a uno mismo, dicha sin rodeos en una frase: «lograr la evolución de la conciencia, nada más».

Cambiar la parte manifestada de este mundo también es importante, pero al ir logrando junto con eso la evolución de la conciencia, se llega a la solución de raíz en el verdadero sentido.

En las situaciones que parecen desgracia, en la enfermedad, las lesiones, la dureza de la vida y el sufrimiento de las relaciones humanas, en su fondo a veces interviene también la manera de ser de los hábitos de pensamiento. Pero eso no es para culpar a quien sufre.

Por eso, aliviar el dolor con el tratamiento del médico y las medicinas, o cambiar de ánimo con alguna afición para olvidar o atenuar lo desagradable, es muy importante; pero en paralelo, hace falta vivir teniendo como raíz de la manera de vivir el devolver todos los hábitos de pensamiento a ≪la luz de la vida≫ y volver a vivir con la resonancia de la divinidad, que es la vibración de la armonía infinita.

Las células del cuerpo físico se renuevan a cada instante, ¿verdad?

Del mismo modo, también a las células del espíritu hay que liberarlas para que puedan renovarse a cada instante, tal como es la vida.

Lo que lo impide son los pensamientos pegados al cuerpo físico que uno ha creído que eran uno mismo.

Eso significa que se vuelve importante vivir haciendo a cada instante cosas como «eliminar los apegos», «convertirme en alguien que no se deja atrapar por nada», «no retener los pensamientos en mí y devolverlos al cielo», «activar el metabolismo de la conciencia».

Con solo lograr eso, sin darte cuenta la situación de desarmonía se disipará, agradecerás el hecho de recibir la vida con un «qué agradecido estoy», esa gratitud volverá a ti, entrarás en una cadena de situaciones cada vez más dignas de gratitud, y al final ese estado se hará auténtico y podrás convertirte en alguien que no se deja atrapar por nada, con un amor y un valor inquebrantables.

Eso es seguro.

Se puede, sin falta.

Porque la humanidad de la Tierra que ha alcanzado ese estado ha aumentado rápidamente en los últimos años, y que llegue a contarse por decenas de miles es solo cuestión de tiempo.

★Cumplamos el papel de los obreros que construyen el camino de la evolución de la conciencia

Que alguien lo haya logrado significa que ese camino de vida ya está hecho en el espacio-tiempo de la conciencia, y que quienes pasen después lo encontrarán más fácilmente y, además, lo recorrerán con más facilidad.

Porque allí hay tantos caminos como personas que han pasado.

Pasando por el camino que alguien abrió, tú, que pasas después, lo haces más grande.

Entonces, a quien venga después de ti le será aún más fácil encontrar ese camino y recorrerlo.

Repitiendo eso, cualquier habitante de la Tierra, de cualquier nivel de conciencia, puede lograr la evolución de la conciencia.

Quizá tú seas alguien que ha nacido con el papel de abrir un camino por el que nadie ha pasado nunca.

En ese caso, tal vez tengas que recorrer una vida fuera de lo común, un camino difícil; pero el Yo Superior de cada uno no da como misión lo que esa persona no puede hacer, así que quiero que avances con tranquilidad y con la cabeza alta, pensando «seguro que puedo, lo lograré».

El camino de vida que tú recorres es, sin duda, el camino principal de la evolución de la conciencia.

Ese camino principal, tú lo vas abriendo de pequeño sendero a gran avenida.

Si tú, que te has dado cuenta de ello un poco antes que los demás, vives así, muchísimas más personas podrán evolucionar en conciencia aunque sea un día antes.

Y entonces el momento en que el mundo terrestre se una a la sociedad del universo se adelantará en la misma medida, y también la naturaleza del ser vivo Tierra y todos los seres vivos distintos del ser humano podrán ascender juntos con menos dolor.

Deseo que graben eso en el corazón y caminen cada día por su camino.

El camino para vivir como humanidad divina

Los mensajes de este blog, reordenados por temas en una serie de libros.
La serie se publicará volumen a volumen.

Angelusbell

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Los vídeos se irán publicando poco a poco.

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