La evolución de la conciencia lo es todo (segunda parte)
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(Continuación de la entrega anterior)
★Cómo tratar a quienes vienen detrás, y conocimientos básicos
Y de ahora en adelante, más que nunca, aumentarán las personas que, guiadas por el Yo Superior, intentan obtener una conexión con personas de la verdad como ustedes.
Me explico: como la Tierra ha cumplido cierto grado de espiritualización (la entrada en la esfera vibratoria de la cuarta dimensión), la protección que las Deidades y Espíritus Guardianes y los espíritus de los antepasados (los que entre ellos han evolucionado hasta ser Deidades) ejercen sobre sus descendientes se transmite más fácilmente a la conciencia superficial de los seres humanos físicos con quienes tienen vínculo; por eso, ahora, en aquel mundo están guiando con todo su empeño la evolución de la conciencia de sus descendientes.
Y cuando las Deidades guían a alguien que hasta ahora no había pensado ni por asomo en la evolución de la conciencia, lo hacen con una guía hacia el bien como esta: le despiertan interés, como por casualidad, por personas o libros que lo conecten con la verdad, hacen que le surja un vago deseo de «quiero ponerme en contacto con esa persona» o «quiero leer este libro», y le hacen pasar a la acción real mediante una guía que parece salir de su propia conciencia.
Pero, en esos casos, son pocas las personas cuya conciencia entra en la verdad sin ningún obstáculo y que pueden corregir enseguida su manera de vivir del pasado.
Por eso les transmito charlas como la de antes (la de las personas a las que todavía no les llega el momento de que florezca su vida) o como las que vengo transmitiendo últimamente.
Para que, cuando ustedes traten con esas personas, sin que les surja interés propio, capten con exactitud su situación actual, incluido el trasfondo que viene de vidas pasadas, y puedan cumplir fielmente el papel de faro en el mar de tinieblas o de farola en la noche oscura donde ni los pies se ven.
Dicho desde otro ángulo, para que se sitúen siempre en la esfera vibratoria del reino divino, sin ningún interés propio en su cuerpo y su mente, establezcan su propio yo como escalera, escala, escalera mecánica y ascensor por los que la gente sube, ofrezcan incondicionalmente su cuerpo y su mente, y puedan trabajar como peldaño para quienes aspiran a la evolución de la conciencia.

Antes les transmití que lo que ustedes llaman «este mundo» es algo así como un «recinto de exposición universal del ser humano», donde se reúnen en un mismo lugar personas de todos los niveles de conciencia de todos los estratos, ¿verdad?
Pero a la Tierra de aquí en adelante le ha llegado por fin su turno de completarse dentro del universo, y entra en la era en que la humanidad cumple la evolución de la conciencia y se incorpora a la sociedad del universo.
En una era así, como ocurre en cualquier planeta, todo se va transformando en una humanidad divina.
Para eso, cada uno de los seres humanos de la Tierra tiene que cumplir una verdadera evolución de la conciencia.
Para eso, las Deidades y Espíritus Guardianes, que son el Yo Superior (la divinidad interior) de ustedes, y las Deidades que, entre los antepasados, han cumplido en esta ocasión la evolución de la conciencia, han organizado en masa un gran grupo de Deidades y están guiando la evolución de la conciencia de la humanidad de la Tierra desde el interior de ustedes.
En este momento oportuno, de quien cumple la evolución de la conciencia en la tierra se puede decir que, como miembro de este gran grupo de Deidades para la salvación de la Tierra, tiene la misión de esparcir por la tierra la luz de la vida original de la humanidad y de facilitar que muchas personas recuerden la luz de la vida, como su delegación, su estación de relevo y su equipo operativo real en la tierra.
Nosotros, en un papel de apoyo exterior, respaldamos la actividad de salvación del mundo de la Tierra.
En el origen de todo, la Gran Vida que rige a la Humanidad Cósmica contempla con ojos divinos de compasión el rumbo de la conciencia de cada uno de los seres humanos de la Tierra.
Y ya les conté antes que, por mucho que los muchos dioses y buenos espíritus o los hermanos del espacio actúen sobre el mundo material de la Tierra, esa acción solo llega a las personas de nivel de conciencia elevado, ¿verdad?
Por eso hacen falta en la tierra dioses con cuerpo físico, una humanidad divina.
Esos son ustedes, las personas que aspiran a la evolución de la conciencia.
Como las piezas mínimas para ello ya están reunidas, a partir de ahora se entra por fin en la etapa de hacer revivir lo sagrado de toda la humanidad de la Tierra.
La situación mundial, como fenómeno, puede que durante un tiempo parezca tambalearse, y puede que se encuentren con alteraciones locales de la naturaleza.
Digo «puede que» porque todo ello depende, de una manera u otra, del grado de avance de la evolución de la conciencia en la conciencia colectiva de cada uno de ustedes.
Y digo «locales» porque el peor desenlace, el que llevaría a la extinción de toda la humanidad, ya ha sido evitado gracias a las oraciones y las prácticas divinas de ustedes hasta ahora.
Así que, tranquilos en ese punto, sea cual sea el aspecto que aparezca ante sus ojos, sin acobardarse ni temer, manteniendo siempre el corazón inquebrantable de la seguridad absoluta de «todo está bien, sin falta mejorará», quiero que sigan orando por el renacimiento de la divinidad, la Chispa Divina, de cada uno de los seres humanos, de todas las personas.
Porque el momento en que todas las personas comprenderán la gran fuerza que tiene la oración acompañada de una respiración profunda ya está ahí, a la vuelta de la esquina.







