Para ti, que has superado la tarea más importante de la vida: amarte a ti mismo
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★Lo que podías hacer por los demás y no podías hacer por ti
Hoy hablemos de la importancia de amarse a uno mismo.
Cuando escuchas las preocupaciones de un amigo, tu yo individual desaparece de manera admirable, y usando tu cuerpo así vaciado, el Espíritu Guardián de la otra persona, a través de tu cuerpo, le dirige las palabras más adecuadas, o bien, mientras escuchas sin decir nada lo que esa persona cuenta sin parar, tú absorbes como un papel secante la suciedad de sus pensamientos y, a cambio, cumples el papel de verter en ella la luz de la vida. Eso es lo que has venido haciendo.
Sin embargo, cuando se trata de ti mismo, no podías hacer lo mismo y, dándole vueltas a que si esto o que si aquello, levantabas nubes de pensamientos que nublaban el cielo de tu corazón.
Qué curioso, ¿verdad?
¿Por qué lo que podías hacer por los demás no podías hacerlo por ti?
Como no tiene sentido andarse con rodeos, te lo digo sin más: la razón está en tus hábitos de pensamiento que vienen de vidas pasadas.
★Tus vidas pasadas y tus hábitos de pensamiento
Además de las que voy a mencionar, has experimentado muchas otras vidas, pero tuviste vidas pasadas en las que trabajaste en un convento, en las que fuiste noble o de la realeza, o en las que fuiste monje, y como pensamiento habitual común a todas tus vidas pasadas, incluidas esas, siempre tuviste la convicción de vivir «por el mundo y por los demás».
Esa convicción, por un lado, ha guiado tu evolución de la conciencia hasta aquí; pero, por otro lado, ha hecho que descuidaras siempre a tu propia persona.
Por eso, últimamente has entrado en la etapa de poner en práctica con seriedad el amor hacia ese tú que has venido descuidando.
Estás intentando, con una seriedad como nunca antes, darte amor a ti mismo tal como se lo has dado a los demás, ¿verdad?
Esa experiencia es imprescindible para que tu conciencia evolucione a una etapa superior a la actual, y es la vivencia que te permite entender, hasta el fondo, lo importante que es enfrentarte al tú que has tenido tapado y, desde el fondo del corazón, perdonar y acoger con ternura todo lo tuyo, amarlo y abrazarlo.
Hasta ahora, gracias a la fuerza de tu energía de amor dirigida hacia fuera, aunque no te amaras a ti mismo, tu energía de amor servía para la salvación de la gente.
Pero esa manera de ser, vista desde la naturaleza original del ser humano, era una manera un poco falta de equilibrio, y sobre tu corazón, que ha padecido durante largo tiempo una enfermedad de los órganos internos y ha sufrido con una alimentación restringida, ha pesado siempre una carga.
Tú mismo tenías tapados tus pensamientos insatisfechos y reprimidos, y no te dabas cuenta.

★Para ti, desde hoy
Desde hoy, eres una persona que puede soltar la carga del corazón y avanzar hacia la salud.
Desde hoy, eres una persona que puede amarse a sí misma como ama a los demás.
Desde hoy, eres una persona que puede perdonarse a sí misma como perdona a los demás.
Desde hoy, eres una persona que puede amar por igual a sí misma y a los demás, sin distinción alguna.
Amarse y acogerse con ternura a uno mismo es, en esencia, la tarea más importante que cualquiera debe cumplir en primer lugar, por encima de cualquier cosa; normalmente, al menos.
Tú, por casualidad, elegiste y recorriste un camino distinto, de alta dificultad, pero para alcanzar una profundidad de evolución de la conciencia mayor que la actual, igual que todos, este es un recorrido imprescindible que no se puede evitar.
El tú de hoy en adelante, que ha llegado a poder amarse a sí mismo como a los demás, no entra en conflicto con nada, y ha obtenido un cuerpo y una mente invencibles, en los que ni el más mínimo yo individual ni interés propio, nada en absoluto, puede dañarte.
De hoy en adelante, esté tu cuerpo donde esté, hagas lo que hagas, trates con quien trates, has llegado a poder activar libremente el amor divino e iluminar a ti mismo y a los demás.
Ese estado de ánimo es la misma vibración que nuestro corazón, y ahora puedes captar como destellos, con una conciencia más profunda que nunca, la inspiración que nosotros lanzamos sobre la tierra, y compartirla con tus hermanos que están en los tres mundos.
Lo has hecho muy bien.
Lo lograste, felicidades.
Y gracias.







